Fisioterapia para la Articulación Temporomandibular o ATM

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¿Conoces la Articulación Temporomandibular o ATM? Esta estructura es fundamental en la capacidad de hablar, masticar y realizar movimientos bucales diversos. Sin embargo, cuando la ATM enfrenta disfunciones, puede causar incomodidad y dolor significativos, afectando la calidad de vida. En este artículo vamos a hablar sobre esta articulación, sus principales disfunciones y las causas, y cómo puede ayudar la fisioterapia en este problema.

¿Qué es la Articulación Temporomandibular (ATM)?

La Articulación Temporomandibular o ATM es la articulación que conecta el hueso temporal (en la base del cráneo) y la mandíbula o maxilar inferior. Se encuentra justo delante del oído, de hecho, al abrir la boca puedes notar como «salen´´ dos bultitos, uno a cada lado de la cara, que son los cóndilos mandibulares, y ahí está la ATM.  

Esta articulación permite una serie de  movimientos, que son: abrir y cerrar la boca, deslizamiento o lateralidad, protusión y retrusión. Estos últimos son el movimiento de llevar la mandíbula hacia delante y hacia atrás, respectivamente.

Al igual que cualquier articulación, se trata de una estructura compleja que involucra huesos, músculos, ligamentos y discos articulares, todos colaborando en armonía para facilitar los movimientos necesarios para hablar y comer, entre otras funciones.

En la ATM, situada a cada lado de la cara, se encuentra un menisco o disco cartilaginoso entre la cavidad glenoidea y el cóndilo de la mandíbula (el bulto que se nota al abrir la boca). Este disco protege la articulación y aporta estabilización en sus movimientos de rotación y traslación de dicho cóndilo.

Como cualquier articulación del cuerpo, la ATM puede estar en disfunción y producir molestias o dolores, e incluso puede llegar a limitar nuestra capacidad para masticar o hablar, afectando así a la calidad de vida de la persona.

¿Cuáles son las causas más comunes de los trastornos o disfunciones de la ATM?

Un mal funcionamiento de esta articulación puede provocar un trastorno, disfunción o síndrome de la ATM. Es una afección bastante frecuente, de hecho afecta al 70-90% de la población general en algún momento de su vida.

Esta se presenta cuando la articulación no trabaja de forma correcta en conjunto con el sistema complejo de músculos, ligamentos, discos y huesos.

Los trastornos de la ATM pueden manifestarse de diversas formas, desde molestias leves y agudos hasta dolores crónicos e intensos. Las causas pueden variar, pero algunas de las más comunes incluyen:

  1. Bruxismo:

El bruxismo es la causa más común de disfunción de la ATM, y suele ser debido generalmente al estrés crónico. Este estrés provoca el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, ya sea por la noche o incluso durante el día, lo que puede sobrecargar los músculos de la mandíbula y la ATM. Además, puede acabar produciendo daños en los dientes y en la boca.

Además, la propia tensión emocional puede provocar apretar la mandíbula, lo que afecta la función normal de la ATM.

2. Maloclusión dental:

La alineación deficiente de los dientes con una mordida desalineada,  donde los dientes superiores e inferiores no encajan correctamente, puede ejercer presión adicional en la ATM, generando disfunciones.

3. Lesiones o trauma:

 Golpes, accidentes o lesiones previas pueden afectar la estructura de la ATM, generando disfunciones.  

4. Luxación o subluxación del cóndilo mandibular:

En casos raros, se puede sufrir una luxación mandibular, es decir, salirse de su posición normal en la articulación. Esto puede causar dolor agudo, dificultad para abrir o cerrar la boca y desalineación de la mandíbula.

Incluso, en algunos casos más graves, se puede dar una fractura del cóndilo mandibular debido a traumas o accidentes. Estas fracturas pueden variar en su gravedad y pueden afectar la función y el movimiento de la mandíbula.

Síntomas más frecuentes y patologías más comúnmente asociados de las disfunciones de la ATM

Los síntomas de los trastornos o disfunciones de la ATM pueden variar significativamente de una persona a otra, pero algunos de los más comunes incluyen:

  • Dolor en la mandíbula, que puede irradiarse hacia el oído o la cara.
  • Molestias y dolores al masticar o abrir la boca completamente.
  • Limitaciones en la apertura bucal (apertura-cierre, lateralidades).
  • Chasquidos o crepitaciones al abrir o cerrar la boca.
  • Rigidez o sensación de trabazón en la mandíbula.
  • Dolor de cabeza o cuello asociado.

Existen diversas patologías más frecuentes relacionadas con la ATM son:

  • Cefaleas
  • Bruxismo
  • Cansancio o sensación de fatiga en la zona de la mandíbula
  • Bloqueo de la mandíbula
  • Mala oclusión o desgaste de los dientes
  • Acúfenos
  • Espasmos musculares
  • Vértigo o mareos
  • Desequilibrio
  • Otalgias (dolor de oídos)
  • Disminución de la propiocepción

¿Cómo puede ayudar la Fisioterapia de ATM?

La fisioterapia juega un papel crucial en el manejo de los trastornos de la ATM, ofreciendo una variedad de enfoques terapéuticos para aliviar el dolor y mejorar la función.

El tratamiento en consulta es igual de importante que la implicación activa del paciente con ejercicios y cuidados de la ATM en casa.

El Fisioterapeuta será el encargado de realizar una valoración, interrogatorio y exploración determinante para cada paciente y así programar los objetivos más específicos para el origen de su patología.

Existen diversidad de tratamientos para esta patología. Algunas de las técnicas y estrategias de tratamiento comúnmente empleadas incluyen:

1. Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento muscular:

Programación de ejercicios específicos para fortalecer y relajar los músculos que rodean la ATM, promoviendo la funcionalidad de la mandíbula y el alivio del dolor.

También son fundamentales los ejercicios de movilidad para el aumento de los arcos de movilidad articular adecuados y completos (apertura-cierre, lateralidades, protusión-retrusión).

2. Terapia manual:

Técnicas como la terapia de tejidos blandos, manipulación articular suave, punción seca y diversas movilizaciones pueden ayudar a mejorar la movilidad y reducir la tensión en la ATM.

3. Educación y modificación de hábitos:

Los fisioterapeutas especialistas en ATM pueden proporcionar recomendaciones y pautas sobre técnicas de relajación y cambios en los hábitos alimenticios o posturales que puedan aliviar la tensión en la ATM.

4. Termoterapia o crioterapia:

 El calor o frío localizados pueden reducir la inflamación y aliviar el dolor en la articulación.

La Articulación Temporomandibular es una estructura esencial para diversas funciones diarias. Los trastornos de la ATM pueden generar molestias significativas, pero con el enfoque adecuado, la fisioterapia puede ofrecer alivio y mejorar la calidad de vida.

 Contacta con nuestros fisioterapeutas de Clínica Rozalén si tienes un problema relacionado con la ATM.

BIBLIOGRAFÍA:

Autora: Paula del Toro (Fisioterapeuta).

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