¿Cómo combatir la «chepa» o hipercifosis dorsal?

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Se le denomina cifosis dorsal o, más acertadamente, hipercifosis dorsal a la acentuación de la curvatura normal de la mitad superior de la columna, debido a un aumento de la curvatura lateral del segmento formado por las vértebras torácicas o dorsales. Comúnmente se conoce como «joroba» o «chepa».

La hipercifosis normalmente suele ser leve y no suele ocasionar dolor por sí misma. Se trata de una adaptación de nuestro cuerpo, que se va generando a lo largo de los años, debido a que presentamos una espalda que no es lo suficientemente fuerte como para soportar las demandas de nuestro día a día.

A pesar de ser mucho más frecuente en adultos mayores, también la pueden presentar los más jóvenes, incluso los niños, y suele ser más habitual en las mujeres. En los adultos mayores la pérdida de la densidad ósea o la osteoporosis puede promover su aparición ya que los cuerpos vertebrales se degeneran progresivamente de manera natural, aumentando la curva cifótica.

Generalmente sólo se trata de un problema estético, aunque tener una columna débil, cuya musculatura no sea capaz de soportar las cargas diarias y la fuerza de la gravedad, podría dar otros problemas que sí que generen dolor, como patologías musculares (tendinopatías de hombro, por ejemplo), articulares, óseas, etc.

Consecuencias

Aunque la mayoría de los casos sean asintomáticos, las personas con hipercifosis más avanzadas suelen padecer dolor en la parte central de la espalda, sensación de fatiga, mayor sensibilidad y percepción de rigidez en la columna, debilidad y pérdida de masa muscular de la musculatura e, incluso en casos muy graves, puede producir hasta dificultades para respirar.

Hay casos en los que la cifosis dorsal es congénita, es decir, viene de nacimiento, aunque en la gran mayoría de los casos esta se debe a un estilo de vida sedentario, con posturas mantenidas durante largos periodos de tiempo y falta de actividad física y entrenamiento con cargas.

Prevención

Por ello, tanto para prevenirla como para tratarla el ejercicio será fundamental, y será la clave para tener una espalda fuerte, capaz de soportar cualquier carga del día a día y sin generar dolor.

En este blog te proponemos una serie de ejercicios que puedes realizar si tienes cifosis dorsal marcada o si quieres prevenirla. Aun así, recuerda que deberías consultarlos con un fisioterapeuta para que realices aquellos ejercicios que se adapten más a tu condición y tus características, además del cambio de hábitos, que también es muy importante.

Autora: Paula del Toro (Fisioterapeuta)

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